La adolescencia es una etapa de cambios, no solo en el aspecto físico, sino también en el psicológico. Es una etapa en la que se forma la personalidad y se establecen las habilidades de gestión de los pensamientos y emociones respecto a nosotros mismos y a los demás, así como las habilidades de afrontamiento y solución de problemas que pondremos en marcha con los iguales, la familia y el colegio.

Las épocas de grandes cambios pueden estar acompañadas de conflictos importantes. La adolescencia es una época en la que se inician problemas de autoestima, ansiedad y estado de ánimo que si no son tratados pueden tener consecuencias importantes a lo largo de nuestra vida y en ámbito familiar, por lo que es muy importante acudir a un profesional que evalúe e intervenga sobre ellos.

Áreas de intervención en adolescentes:

  • Fobias, miedos
  • Ansiedad y depresión
  • Problemas de conducta y agresividad
  • Trastornos del sueño y de la alimentación
  • Problemas de aprendizaje
  • Problemas de habilidades sociales y timidez
  • Adicciones (sustancias y nuevas tecnologías)
  • Acoso escolar
  • Otros problemas…

Cada adolescente y cada familia es especial y particular, por lo cual la adaptación a sus demandas y características es lo más importante, interviniendo con la familia para:

  • Mejorar el establecimiento de límites y el cumplimiento de normas.
  • Mejorar las habilidades de comunicación, negociación y la resolución de conflictos.