La familia es el núcleo base de desarrollo para las personas. Educar es una tarea laboriosa, muy gratificante, pero en ocasiones compleja. Cuando existen conflictos y problemas en el ámbito familiar sus resultados son agotadores e influyen en cada uno de los miembros que la componen, por lo que es muy importante atender las demandas y dificultades que pueden surgir.

Cada familia es especial y particular, por lo cual la adaptación a sus demandas y características es lo más importante, realizando intervenciones familiares para:

  • Mejorar el establecimiento de límites y el cumplimiento de normas.
  • Mejorar las habilidades de comunicación, negociación y de resolución de conflictos.
  • Procesos de separación, divorcios y duelos.